Un hombre de 74 años que había sido dado por muerto y que fue incinerado por su familia apareció un mes después con vida deambulando en las calles de Ciudad Juárez, según ha informadoEl Diario, periódico de esta ciudad.
Ahora
la familia se pregunta de quién son las cenizas que guardan en casa.
“Gracias a Dios mi padre está aquí con nosotros. Lo que queremos saber
es quién es la persona que incineramos y que tenemos aquí en la sala”,
ha afirmado al periódico de Juárez la hija de Miguel Ángel Gomar Luna,
el “muerto” renacido.
Otro claro ejemplo de “nos estaba muerto, estaba de parranda”
Gomar,
que en su día trabajó como embalsamador de cadáveres y tenía problemas
con la bebida, abandonó el 25 de diciembre de 2015 una clínica de
rehabilitación de adicciones sin dar aviso a nadie y su familia lo
estuvo buscando. Mientras la familia buscaba, en un alberge de acogida
de personas sin hogar un indigente murió el 31 de diciembre y fue
trasladado al Servicio Médico Forense. El 12 de enero la fiscalía
notificó el hallazgo del cadáver, que los familiares identificaron,
según dicen, sin estar muy convencidos. Nunca se hicieron pruebas de
ADN. Unos días más tarde el cuerpo fue incinerado.