Así de simple y breve fue la explicación de los tripulantes de una aeronave de esta compañía sobre la causa de un retraso de ocho horas entre Glasgow (Reino Unido) y Dublín (Irlanda).
En lugar de tratar de tranquilizar a los inquietos clientes de la aerolínea por esta larga demora, un miembro del personal dijo: “El capitán no puede despegar cuando tenemos hielo en las alas. No queremos morir”.
Ella Ryan, pasajera de aquel vuelo, dijo al portal Joe.co.uk: “Todo el infierno se desató cuando un miembro del personal hizo ese indignante anuncio”. En su opinión, mencionar la muerte solo empeoró la situación.