Este joven francés recién graduado decidió reemplazar todos los componentes superfluos de su carta por “blabla”, literalmente. “Estaba harto de escribir constantemente lo mismo, de quedarme en el modelo tran formateado de carta de presentación”, confesó a la edición francesa del HuffPost. “Un dia comentaba con un aliado qué todo eso no era más qué ‘blabla’ y qué las empresas seguramente no tenían tiempo ni de leerlo. Volví a pensar en ello y decidí sustituir lo qué no era fundamental en mi carta por ‘blabla'”.
Este fue el resultado: