Zasca del dueño de un restaurante ante una crítica de un cliente
Parece que a más de alguno le ha pasado que vas a tomar una copa, un
café, comerte algo rápido y los precios son bastante alejados de la
realidad si es que tú mismo te prepararas el plato. Y es que muchas
veces no tenemos en cuenta todo lo que conlleva hacer funcionar un
restaurant. Esto fue lo que respondió el dueño de un local cuando una
clienta escribió por el precio de su té.
Hannah de North Yorkshire, Inglaterra, fue al Bennett Café y Bistro
en diciembre, según su percepción, su experiencia fue mala, por lo que
decidió compartirla.
Explayó su enojo en TripAdvisor, quejándose de que ella contaba con
un presupuesto muy apretado y una taza de agua caliente con una rodaja
de limón le costó unas escandalosas 2 libras, casi 3 dólares.
“Este
lugar es absolutamente horrible. Salí por un té en la tarde con unos
amigos y yo contaba con un presupuesto apretado. Pedí agua caliente y
una rodaja de limón, que, en primer lugar, no llegó a tiempo con la
torta y las bebidas. Luego me cobraron 2 libras por el agua caliente y
una rebanada delgada de limón. Cuando le pregunté por qué estaba
cobrando tanto por un poco de agua, el camarero dijo groseramente
‘bueno, ¿sabes cuánto cuesta un limón?’. Sí, sin duda no son 2 libras. A
continuación, pasó a informarme erróneamente que una ” tetera de té
para uno ” (que es lo que me cobraron) tiene el mismo precio que un
limón. Para demostrar lo ridículo que es esto, mi amigo pidió una
rebanada de pastel de chocolate, que costaba 1,90 libras. Lugar horrible
, sin duda no lo recomiendo, y el rudo camarero que me sirvió debería
ser despedido. No volveré y aconsejaré a amigos y familiares no ir
allí.“
El dueño de Bennett, Jay Rayner, quiso responder esta mala reseña dejando a muchos sin palabras.
“Lamento
que sintieras que te sacaron de tus cabales y trataré de explicar por
qué no debió ser así. Tú entraste en el café y el camarero te mostró
donde sentarte, te dio un menú, esperó un momento para tomar tu pedido…
Fue a la caja registradora, tomó una taza, un plato y cuchara y los
llevó a la cocina. Allí, seleccionó un cuchillo, una tabla de cortar,
consiguió un limón de la nevera, cortó un trozo y te lo puso en la taza.
Luego, regresó al comedor, tomó el agua caliente necesaria y llevó la
taza a tu mesa.”
Y la respuesta siguió.
“Cuando te ibas, imprimió tu cuenta, te la llevó, procesó su pago con
tarjeta de crédito y te cobró fuera de la caja. Después de que te
fuiste, quitó tu taza, plato y cuchara, los llevó a la cocina, los lavó y
los secó, junto con la tabla de cortar y un cuchillo, y guardó el
limón. Después, volvió al comedor volvió a apilar la taza, plato y
cuchara, limpió tu mesa y sustituyó el menú, a la espera del próximo
cliente. Eso es al menos 2-3 minutos de trabajo para el camarero.” “El
costo de los gastos generales de la empresa, es decir, el alquiler, las
tasas de negocio, los costos de electricidad, gastos bancarios, entre
otros, son aproximadamente 27,50 libras. Yo pago a mis colegas un
salario digno y decente después de tener en cuenta la paga de
vacaciones, el seguro nacional y el tiempo productivo antes de la
apertura y después del cierre, el camarero que te sirvió me cuesta 12,50
libras por hora.” “Por
lo tanto, en conjunto, el costo es de 40 libras por hora, lo que
significa que el costo de proporcionarte el servicio de 2-3 minutos
sería de 1.34- 2.00 libras. Entonces el gobierno le añade el 20% de IVA
que tiene el costo de esa taza de infusión de frutas, entre 1,60 y 2,40
libras.” Jay Rayner, dueño de Bennett Café y Bistro
“Tengo que pagar a mis proveedores de otro modo las instalaciones no
estarán disponibles para otras personas que las utilicen en el futuro.
Acepto que todo hace que el precio de una taza de té en un café en el
centro de la ciudad sea caro, comparado con el que tú te haces en casa,
pero por desgracia esa es la cruel realidad de la vida. En realidad son
las instalaciones las que cuestan el dinero, mucho más que los
ingredientes. Tal vez, la mala educación que percibiste en mí fue
provocada por la falta de respeto que yo percibí en ti y por tu
presunción de que podrías utilizar nuestras instalaciones y ser atendida
en forma gratuita“.
Después de leer ambas percepciones, ¿de qué lado estarías tú? A veces
no sabemos lo que vale el trabajo de otros, por lo que la próxima vez
que vayas a un restaurant ten en cuenta lo mucho que vale el trabajo de
la persona que te sirve tus papas fritas.