“Sra. diputada, Carolina Bescansa:
Ha conseguido usted lo que estaba buscando, ser hoy el centro de todas las miradas. Nada mas empezar la sesión constitutiva de las Cortes Generales saca usted el pecho para darle de mamar a su hijo de seis meses y se dispone a depositar su voto con su hijo en brazos. Usted quiere reivindicar el papel de la conciliación y de la mujer trabajadora, dejando la igualdad a un lado, ya que ese hijo también se lo podría haber llevado su padre a su trabajo. ¡Ambos son padres! Usted ha utilizado a su bebé políticamente. Ya que quienes hayan visto esa imagen, no han visto que en la puerta del congreso estaba la señora a la que usted le paga por cuidar a su hijo. Usted tiene la posibilidad que le ofrecen de una guardería de 500 metros, guardería solo y exclusivamente para hijos de diputados y personal de la cámara, pero hoy le venia mejor vender esa imagen.
Sra. Carolina, yo soy madre igual que usted y trabajo con 40 mujeres, casi todas madres, no disponemos de guardería en nuestro centro de trabajo y si todas nos trajésemos a nuestros hijos, aquí no se podría trabajar. Usted no es mas que yo, ni ha parido a su hijo de forma diferente a la que yo haya parido a los míos. Mis hijos llevan en la guardería desde que tenían 16 semanas, guardería que pago, porque las subvenciones se las dan a las que no trabajan, cosa que no entenderé jamás. Ya que las que trabajamos nos deberían de dar mas subvenciones por la guardería que la que esta en su casa y puede hacerse cargo de sus cuidados. Pero yo pago la guardería y cuando dejo a mi hijo me vengo a trabajar, hay quien les subvencionan el 100% y se van al Pilates. Cosas de la vida. ¡Organícese como hacemos todas! Es usted una impresentable y cada día me convencen mas con sus actitudes de que su partido es un circo lleno de payasos.