Rachel Feinberg viajaba en un abarrotado vagón de metro de Nueva York como un día de tantos. Sin embargo, esa jornada se percató de algo que otras veces le había pasado desapercibido: todas las mujeres que la rodeaban estaban sentados con las piernas cruzadas o bien cerradas, mientras que todos los hombres las llevaban abiertas, ocupando mucho más espacio que ellas.
“Llevar uno de estos bolsos recuerda al mundo que todavía estamos abogando por el cambio social, y las mujeres deben tener la oportunidad de ser tan abiertas como los hombres”, explicó. Pero no todo el mundo comparte esta idea: la cuenta de Instagram de Rachel Feinberg ha sido baneada por contenido inapropiado, como ya hicieran anteriormente con la etiqueta #curvy. ¿Provocará esto un nuevo movimiento de protesta al estilo #freethenipple? Estaremos atentos.