Pues bien, tres estudiantes de diseño industrial de la Universidad de las Artes de Londres han presentado Wellbeing, un inodoro que corrige la postura a la que estamos habituados. Además de eso, este llamado “inodoro del futuro” va a ser capaz de medir nuestros desechos para comprobar si existe alguna enfermedad, niveles de diabetes, déficits en la alimentación e incluso un posible embarazo.
Ahora que nos encontramos rodeados de wearables y vemos como todos los dispositivos van haciéndose inteligentes a nuestro alrededor, parece que le toca el turno al retrete. ¿Qué os parece?